miércoles, 10 de noviembre de 2010
Mi mente no sabe cómo reaccionar, no piensa, no funciona. Craneándome por siete horas llega a un punto, en el cual, lo expresado no da resultados, o más bien da, pero negativos. En la mente se recrea la situación completa, los momentos de tensiones, las confesiones... el final feliz. Pero todo cambia, y no sucede nada o más bien, sucede todo lo que no planeaste y el triste final o más bien; el constante desarrollo tenso sin ni siquiera un desenlace a un futuro cercano (un día, lo más). Pasas constantemente de protagonista a antagonista. Dos mundos paralelos que no van de la mano, separados por un mundo descomunal. Múltiples sensaciones, tu cuerpo está cansado de los cambios emocionales que son... drásticos. Pero, qué es lo que estoy haciendo mal. Quiero saberlo, ahora. Tal ves, la opción sea simple, conviértete en planta. Es de cobarde arrepentirse, me dijeron, que esto te ayuda... que manera. Cómo puedo yo parar, esto parece no tener final. Y sólo quiero, sólo pido un poco de paz, un poco de alegría, un poco de felicidad, es mucho pedir?. Todas las risas falsas, matutinas, resumidas a un llanto nocturno, silencioso. Te atreves a escribir un poco, sientes que te hará sentir mejor o por lo menos, amanecer, mejor. Quiero desaparecer! si tanto es el mal que causo...
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)