Quiero poder sufrir tranquila, pero nadie lo permite!. Quiero poder llorar, patalear, maldecir, y sentir que mi vida no tiene sentido de ahora en adelante. Cómo es que no te entienden? y la única colaboración que recibes es: pero como! tienes que ser fuerte. De ahí, un poco de indiferencia... lo único que quiero ahora es poder tener un hombro por el cual derramar mis lágrimas, pero al final, estoy sola. Creo que debo buscar algún consuelo en esto, sentir que la soledad es acogedora, al final, uno está solo en este mundo... Quiero dejar salir mis sentimientos más desenfrenados sin que sea visto como la insolencia y descortesía misma... que nadie me reprima, o me mire extraño.... Necesito esto, de verdad lo necesito, y no importa si me demoro días, semanas, meses o años... o si me demoro toda una eternidad, esperaré lo necesario para que todo sane. Los días pasaran como si constantemente viviera en una operación a corazón abierto en que cada mirada será una alza de presión, en donde debes morir o vivir. Y eso es porque todo lo que veo, me recuerda a ti. Porque en cada rincón de mi vida, estás tú... tan poco tiempo y tanta falta que me haces...
No espero nada, esperar algo hace que las desilusiones sean más grandes, y no me volveré a fiar de eso. Creo, y lo digo con optimismo aunque suene lo contrario, que al final del túnel, lo único que me esperará será una fuerza ganada, donde más adelante podré sufrir en cantidades menores. Porque, como todos dicen, lo que no te mata, te fortalece.
El tiempo es la cura de todo, pero a la vez, es el destructor mismo de las almas. Pero sé, que la fortaleza vendrá de la mano con mucho entendimiento y enseñanza. Un nivel más para el grado de "madurez" actual.
Y este fue el pensamiento optimista del día, quizá mañana no valga ni siquiera $1 (un peso), y me vea totalmente devastada.
sábado, 20 de agosto de 2011
jueves, 18 de agosto de 2011
lunes, 15 de agosto de 2011
En momentos como estos, en que encontrar la paz es muy difícil, sobre todo cuando no sabes lo que pasa, la lectura es una medicina inmediata, tranquiliza el alma. Una película, una serie, puede ser que tenga un efecto de distracción similar a la lectura, pero no, no es tan similar. Mientras ves, observas, las pensamientos aparecen, vienen y van y no puedes retroceder el televisor. En la lectura se encuentra una paz maravillosa, en las películas, rara vez encuentras un narrador omnisciente que te describa cómo se siente cada personaje en una situación crucial o hasta trivial. Puedes leer y releer y encontrarás cosas nuevas, te identificarás y sentirás las penas y las alegrías del protagonista, y hasta del antagonista. Es una distracción que hasta te da esperanza y felicidad para abordar el gran trance...
domingo, 14 de agosto de 2011
lunes, 8 de agosto de 2011
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