lunes, 15 de agosto de 2011

En momentos como estos, en que encontrar la paz es muy difícil, sobre todo cuando no sabes lo que pasa, la lectura es una medicina inmediata, tranquiliza el alma. Una película, una serie, puede ser que tenga un efecto de distracción similar a la lectura, pero no, no es tan similar. Mientras ves, observas, las pensamientos aparecen, vienen y van y no puedes retroceder el televisor. En la lectura se encuentra una paz maravillosa, en las películas, rara vez encuentras un narrador omnisciente que te describa cómo se siente cada personaje en una situación crucial o hasta trivial. Puedes leer y releer y encontrarás cosas nuevas, te identificarás y sentirás las penas y las alegrías del protagonista, y hasta del antagonista. Es una distracción que hasta te da esperanza y felicidad para abordar el gran trance...

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